Una base equilibrada
La intensidad del cacao tiene que convivir con una textura suave, sin tapar el sabor ni resultar pesada.
Un reconocimiento nacional al chocolate auténtico, intenso y cremoso que Pablo elabora cada día en el obrador de Heladería Eloy.

El 23 y 24 de febrero vivimos en Benidorm una experiencia rodeados de grandes profesionales. Volvimos a Molina de Segura como finalistas y 5.º mejor helado de chocolate de España.

El 5.º Gran Premio del Helado reunió durante dos jornadas en el Meliá Villaitana de Benidorm a maestros heladeros de toda España. La propuesta de Eloy alcanzó la final nacional y obtuvo la quinta posición en la categoría de mejor chocolate.
Detrás hay horas de trabajo, pruebas, precisión e ilusión. El objetivo siempre fue el mismo: conseguir un chocolate con identidad propia, profundo de sabor y especialmente cremoso.
Pablo es quien ganó este reconocimiento y quien está detrás de todos los helados de Eloy. Formula, prueba, ajusta y manteca cada elaboración buscando el equilibrio entre sabor, textura y materia prima.
El premio al chocolate habla de una receta, pero también de una manera de trabajar: pequeñas tandas, atención al detalle y la ambición de hacer que cada cucharada merezca la pena.
“Seguimos trabajando para que cada cucharada sea una experiencia inolvidable.”

El reconocimiento nace en el obrador: en cada decisión que convierte los ingredientes en una textura limpia, intensa y cremosa.

La intensidad del cacao tiene que convivir con una textura suave, sin tapar el sabor ni resultar pesada.
Temperatura, mezcla y proporciones se ajustan hasta conseguir la estructura buscada.
El punto final llega al mantecar: cremosidad, cuerpo y una cucharada que se funde con limpieza.
La misma exigencia aplicada en Benidorm guía los helados que Pablo prepara para Eloy cada día.
Trabajo, compañerismo y el orgullo de representar a nuestra heladería entre algunos de los mejores profesionales del país.


